domingo, 7 de marzo de 2010
martes, 2 de marzo de 2010
Por fin

Viernes 5 de marzo
Exposición
Antoni Tàpies. Los lugares del arte
10.00 a 20.00 h
Actividades relacionadas
Proyección de una serie de películas de Georges Méliès (1861-1938)
10.00 a 20.00 h
Documental sobre Antoni Tàpies
10.00 a 20.00 h
Visita guiada
17.00 a 20.00 h
La Fundació Antoni Tàpies. Proceso de reforma (Ábalos+Sentkiewicz Arquitectos, 2008-2010)
Espacio expositivo
10.00 a 20.00 h
Visita guiada al edificio y a la escultura Calcetín
17.00 a 20.00 h
Sábado 6 y domingo 7 de marzo
Exposición
Antoni Tàpies. Los lugares del arte
10.00 a 20.00 h
Actividades relacionadas
Proyección de una serie de películas de Georges Méliès (1861-1938)
10.00 a 20.00 h
Documental sobre Antoni Tàpies
10.00 a 20.00 h
Visita guiada
11.00 a 14.00, i 17.00 a 20.00 h
La Fundació Antoni Tàpies. Procés de reforma (Ábalos+Sentkiewicz Arquitectos, 2008-2010)
Espai expositiu
10.00 a 20.00 h
Visita guiada al edificio y a la escultura Calcetín
11.00 a 14.00 , y 17.00 a 20.00 h
Actividad para familias
Taller del Servicio Educativo
11.00 a 13.00, y 17.00 a 19.00 h
Información práctica: Abierto de las 10.00 a las 20.00 h / Para participar en las visitas guiadas y los talleres (sesiones de una hora) se tiene que hacer reserva previa el mismo día de la actividad. Plazas limitadas.
miércoles, 17 de febrero de 2010
Momentos artísticos 3
Hoy retrocedo en el tiempo para hablaros de la visita que hice al Barcelona Supercomputing Centre en el marco de las jornadas Certeza Simulada que ofreció el Arts Santa Monica el pasado mes de octubre. Puesto que la idea de las jornadas era reflexionar sobre los límites entre pensamiento, ciencia y arte, la elección de visitar el BSC parecía especialmente acertada.
Para situaros un poco os cuento que el BSC es «una infraestructura científica y tecnológica singular del Estado español», gestionada por un consorcio formado por el Ministerio de Ciencia e Innovación, la Generalitat de Catalunya y
Lo cierto es que es un bicho. Para que os hagáis una idea, tiene una capacidad de cálculo de 94.21 Teraflops (es decir, puede hacer 94.21 billones de operaciones por segundo) y cuenta con 10.240 procesadores IBM (vamos, de los que tenemos tú y yo en casa). Entre otras cosas ha colaborado en las investigaciones sobre las propiedades físicas del ADN, el impacto del cambio climático en Europa, sobre la creación del universo y un largo etcétera –de hecho, empresas privadas como Airbus o Repsol son algunos de los grandes colaboradores del BSC.
Pero no penséis que vengo aquí a hablaros de informática porque para mi lo más curioso del BSC es su ubicación. Y es que, dónde pondríais vosotros una súper máquina súper moderna y súper poderosa? Bien, quien quiera que fuera el encargado de responder a esa pregunta en 2004 respondió… EN UNA CAPILLA (ver noticia vintage)
Efectivamente, el MareNostrum se encuentra en el interior de la capilla de Torre Girona, anexa al rectorado de la UPC, que antiguamente había hecho las veces de auditorio (e incluso de aula de exámenes, según cuentan algunos). La capilla data de 1920 y, pese a que su valor artístico era más que cuestionable, hoy en día desprende un halo de misterio y una elegancia que probablemente no hubiera conocido si el encargado de responder a una pregunta en 2004 no hubiera pensado en ella.
Así, una gran urna de vidrio alberga la estructura interna del súper computador (si queréis saber lo que hay dentro los expertos lo explican aquí) y, para que todo sea todavía más espectacular, podemos ver también las conexiones inferiores gracias a que el subsuelo no está cubierto.
Bien, digamos que mis habilidades para hablar de informática son más que limitadas pero el BSC organiza visitas guiadas de lunes a viernes donde os explicarán más y mejor de qué va esto. Yo me limito a recomendaros la experiencia por lo diferente, lo original y lo bizarro del caso.
lunes, 8 de febrero de 2010
Ouka Leele Inédita
jueves, 4 de febrero de 2010
Cosas que me pasan por la cabeza
lunes, 18 de enero de 2010
Invitados de Honor en el MNAC
Como ya os había contado, el MNAC celebra este año su 75 aniversario «reuniendo 75 obras maestras del arte catalán pertenecientes a colecciones privadas, museos catalanes, europeos y americanos, y al patrimonio eclesiástico». Confieso que fui a verla con pocas esperanzas y con muchos prejuicios, entre ellos que estaría llena de domingueros y que se daría más peso a las secciones de románico, gótico y barroco. Mientras que el primer punto estuvo confirmado en -3 minutos (es decir, ya en el párquing), el segundo tardó un poco más pero fue refutado gratamente.
Una de las cosas que más me llamaba la atención a priori era que algunas obras salían por primera vez de su ubicación habitual, como es el caso del maravilloso retablo de la Mare de Déu de l’Escala (procedente del Monasterio de Sant Esteve, en Banyotes) y de la Majestad de Beget (de la iglesia de Sant Cristòfol de Beget), que han sido restaurados aprovechando la estancia en el MNAC. Menos impresionante pero igual de alucinante es que hayan podido acercarnos también obras como La Masovera o el Retrato de Vicens Nubiola, ambos de Miró, (Centre Georges Pompidou y Museum Folkwang respectivamente)
Otra joya que merece la pena ver es El Vendedor de Tapices de Marià Fortuny:
Me ha sorprendido positivamente que, en el caso del retablo y en el de Salteri ferial i llibre d’Hores, se hayan instalado pantallas que muestran no solo detalles del inmenso retablo sino también una explicación de su iconografía, y numerosas páginas del libro de Bernat Martorell.
Destaco también que, si bien y como me temía la exposición sigue exactamente la misma pauta del resto del museo, en esta ocasión las obras se han dispuesto de manera especial, con explicaciones relativamente extensas y muy interesantes sobre TODAS y cada una de ellas. Es el caso, por ejemplo, del Crist a la Creu o Devot Crist, acerca del cual nos cuentan que pudo ser datado de 1307 gracias a un pergamino que se encontraba oculto en un relicario en el pecho.
Las salas, bastante amplias, permiten que la gente no se amontone y evitan el “efecto pasillo” del que os he hablado en otras ocasiones. Con todo, no acabo de entender por qué algunas salas albergaban muchas obras y otras muy pocas, o por qué razón el recorrido cronológico no está señalizado y tiene uno que ponerse en la piel de un explorador para descubrir por qué pasillo meterse.
La muestra es bastante variada en cuanto a período y disciplinas. En una misma sala podemos ver un lienzo de Joaquim Mir,
Finalmente, la exposición ofrece un recorrido cronológico por la historia del museo, desde que en 1907 se creara la Junta de Museus hasta la apertura completa del Museu Nacional d’Art de Catalunya en 2004. Una lástima que esta información solo esté en catalán (increíble pero cierto), porque es realmente interesante. Entre otras, podemos ver imágenes de cómo se trasladaron los originales de las pinturas murales románicas al Museo de Arte y Arqueología (en el Palau de la Ciutadella) entre 1919 y 1924 (!!!).
Y eso no es todo! Se han organizado también una serie de conferencias y visitas guiadas semanales a cargo de diferentes expertos para profundizar en distintos aspectos de la exposición e incluso un seminario de conservación y restauración sobre pintura arrancada que no pienso perderme (más detalles aquí).
Debo reconocer que se han lucido. Creo que M. Teresa Ocaña (Directora del MNAC) y Cristina Mendoza (subdirectora de colecciones), curadoras de la exposición, han hecho un enorme esfuerzo por acercar la muestra al gran público sin llegar a “sobrevenderla”. Así y por lo menos en mi caso, han conseguido que la ilusión de estar frente a grandes obras de grandes artistas no haya quedado eclipsada por las molestias derivadas de una exposición mainstream sino que, más bien, haya podido disfrutarla casi con la misma intimidad con la que disfruto de muestras pequeñitas y más “marginales”.
Por último, la entrada es gratuita -milagro!- pero no os asustéis: yo fui en domingo (estoy empezando a pensar que mi norma ya no es una norma) y no solamente no morí aplastada sino que pude verla a mi aire, tranquilamente. Así que esta vez y sin ninguna duda, la nota es más que merecida.
Puntuación en
jueves, 14 de enero de 2010
No soy la única
