martes, 12 de enero de 2010

Puppy, el urinario y la sopa (entre otros)

Invertir en arte es menos arriesgado que la Bolsa y los museos son buenos negocios para las ciudades. Por eso, por su éxito turístico entre otras razones, el magnífico edificio del Guggenheim de Bilbao, proyectado por Frank Gehry, es custodiado fielmente por Puppy , el perro un poco monstruoso del artista Jeff Koons, compuesto por 40.000 flores. Por supuesto: es de rústicos hablar mal de Puppy , gente que no entiende que Puppy sale de cruzar los jardines del siglo XVIII con las mascotas de historieta. Lo dice, en un video, el director del Guggenheim, que pasa al lado de Puppy todos los días. [...]

El padre fundador es Marcel Duchamp. La exhibición del mingitorio fue un acto revolucionario que ponía en cuestión los límites de la institución museo y de la institución arte. En ese momento fue el escándalo. Hoy es imposible que algo cause escándalo, excepto que un artista se atreva a lo políticamente incorrecto, algo poco probable. Entramos al museo dispuestos a aceptar que vamos a encontrar cualquier cosa y que, si está expuesta allí, es arte. A la inversa, Duchamp estaba poniendo en cuestión esa creencia tranquilizadora.

El arte se ha desmaterializado. Pero no simplemente porque existe el arte digital, sino porque los materiales artísticos se han vuelto indiferentes. Las latas de sopa Campbell´s reproducidas por Andy Warhol fueron un gesto desafiante frente a la belleza del expresionismo abstracto. Basta de pintura sublime: ésa fue una consigna del pop. Warhol eligió su lata de sopa y dio un grito. Hoy ninguna sopa Campbell´s puede resonar como aquélla, porque hemos visto demasiadas. A la pregunta ¿qué diferencia una foto de una lata de sopa de su reproducción hiperrealista como obra de arte?, todos contestaremos: muy poco. Sin embargo sabemos también que la imagen de una lata antes de Warhol era sólo eso y, después de las 32 serigrafías de distintas sopas, es una obra. La respuesta es institucional. Se debilita la materialidad del arte aunque se acentúe el carácter material de los objetos presentados.


Lo leo en salonKritic y me encanta.

martes, 5 de enero de 2010

El primer (gran) antojo del año

EL TIBURÓN DE 12 MILLONES DE DÓLARES
La curiosa economía del arte contemporáneo y las casas de subasta



A algunos les parecerá mentira que a estas alturas de la vida haya quien todavía se cuestione qué es arte y qué no. Desde luego, es un tema tan controvertido como el de Esteban vs. Campanario (para quien no lo sepa, este es el derechas vs. izquierdas del siglo XXI). Y a mi me encantan los temas controvertidos. De ahí que se me hayan puesto los dientes largos con la aparición de este libro y que esté aprovechando mi plataforma cultural online para decirle a los Reyes Magos que todavía están a tiempo de comprarlo -por ejemplo en la Laie.

Como yo no lo he leído (ver párrafo anterior), no me arriesgo a contaros de qué va por miedo a cometer un error. Sobre todo cuando el siempre fabuloso Rafael Argullol ya nos lo ha contado hace unos días en El País. Puesto que su reflexión es muy interesante y la tenemos online gracias a SalonKritic, os dejo con ella. Yo mientras tanto me voy a ponerle una velita a Lourdes para que me llegue pronto.

lunes, 4 de enero de 2010

Creadoras del Siglo XX

Hace unas semanas tuve la oportunidad de escaparme a Granada para ver la exposición Creadoras del Siglo XX que ofrece hasta el 17 de enero el Museo de Bellas Artes. A pesar de estar ubicado en medio de la Alhambra (monumento del cual debo ser la única detractora), en el Palacio de Carlos V, me armé de valor y me enfrenté a la marea de guiris del domingo por la mañana por amor al arte, casi hipnotizada por las palabras de la nota de prensa que tanto me había costado conseguir (la última nota de prensa colgada en la web es del año de la catapún): «El objetivo de esta muestra es poner de relieve las distintas maneras en que las mujeres han ejercido una actividad artística y cómo estas artistas, que marcaron el arte del siglo XX, siguen haciéndolo actualmente, influenciando tanto a hombres como a mujeres artistas del siglo XXI».


Dicha nota de prensa nos informa de que la exposición cuenta con más de 30 obras, entre las que podemos encontrar alguna de Tamara Lempicka, de Frida Kahlo y de Ouka Leele entre otras, así como de la existencia de un catálogo «con un diseño actual y atractivo, que va desgranando las diferentes obras y artistas presentes en la muestra». Cierto es que no dicen mucho más (ni en la web del museo ni en la nota de prensa ni en ningún otro sitio) pero yo soy bastante facilona para estas cosas y ya me tenían convencida con el cuadro cubista de Olga Sacharoff:


Como viene siendo (sospechosamente) habitual, la cosa empieza a decepcionarme desde el principio, incluso antes de haber entrado a la sala: el personal del MBAGR me informa de que la exposición temporal se encuentra al final de la colección permanente y que tengo que pasar por tooodo lo demás antes de llegar allí. No penséis que tengo nada en contra de los museos de bellas artes pero cuando voy con el rollo siglo XX en la cabeza no puedo ponerme a ver, digamos, un retablo del siglo XI de la vida de San Agapito. Básicamente porque, en lugar de pensar "cómo mola el retablo de la vida de San Agapito" acabo pensando "si veo otro retablo de la vida de San Agapito prenderé fuego a esta sala". En fin, que me pregunto cuántas veces habrá visto un granadino medio el retablo de San Agapito y por qué tiene que verlo cada vez que, de hecho, vaya al museo a ver algo nuevo.

Una vez recorridas todas las salas llegamos a una de dimensiones discretas pero más que suficientes. La segunda sorpresa del día llega al ver que es diáfana y que las obras están emplazadas en su perímetro. Me pregunto por qué no habrán decidido romper el espacio con algunos paneles para hacer una exposición un poco más dinámica -y cómoda: la puerta de entrada está situada en un extremo de la sala pero la de salida está en la mitad, cosa que te hace estar un poco inseguro respecto a qué ruta tomar una vez allí. Con todo, el diseño en tonos violeta de la sala es muy arriesgado y consigue contrarrestar la falta de 'chispa' que trasmite la disposición de las obras.

La selección de obras es simplemente magnífica y, teniendo en cuenta además que la mayoría de ellas procede de colecciones particulares, de gran valor para el público. A continuación algunas de mis favoritas:

Olga Sacharoff, Mujer acodada en mesa (1915). Museo Casa Lis, Salamanca


Gertrudis Rivalta, Sin Título. Colección particular, Barcelona
(perdonad la calidad de la foto!)


Isabel Quintanilla, Interior (1995). Colección del artista, Madrid


Carmen Calvo, Lápida (1991). Colección particular, Barcelona


Con todo, parece que no llegamos a aprovechar del todo las joyas que nos han puesto delante. Las placas informativas, por ejemplo, tienen una ubicación bastante desafortunada y tampoco dan más información de la estrictamente necesaria. Pero quizá lo peor, desde mi punto de vista, ha sido la falta de un hilo conductor que hiciera la exposición más comprensible. En el dossier de prensa podemos leer que la exposición «no solo representa una apuesta decidida de este Museo por el arte contemporáneo sino también, y muy especialmente, una forma de contribuir a la difusión de la aportación de la mujer al arte [...]. Este aspecto cobra especial interés si tenemos en cuenta que la actividad artística de la mujer [...] ha estado olvidada o, en el mejor de los casos, diluida dentro de un universo mayoritariamente masculino en el que habitualmente ha pasado desapercibida». Con todo, una vez allí asistimos a lo que no es más que una simple presentación de obras de arte realizadas por mujeres desde el año 1912. Por qué desaprovechar la oportunidad de crear un discurso, aunque simple, del papel de las creadoras del siglo xx? Me quedé con las ganas de saber si Olga Sacharoff encontró realmente más obstáculos de los que haya encontrado Ouka Leele o incluso Yoko Ono (también presente, sí). Con ganas de saber si podemos considerar que las mujeres siguen pasando desapercibidas o si las obras más actuales que nos presentan perfilan una situación distinta de la de principio de siglo.

Finalmente, el catálogo de la exposición, mi última esperanza, tampoco logró mejorar las cosas. Pese a que nos ofrece un breve contexto histórico del siglo XX y un texto bastante interesante de Eugene Osácar, no contiene más que unas pocas líneas sobre cada una de las artistas y la relación de las obras presentadas. Y todo ello por 15 (!!!) euros. Para los que tengáis curiosidad o un viaje programado a Granada antes del 17 de enero, podéis consultar la versión online que publicó el Museo de la Pasión de Valladolid aquí.



Puntuación en la escala M de exposiciones: 5 sobre 10

miércoles, 30 de diciembre de 2009

Un año más

Se acerca fin de año y toca hacer repaso de lo que han sido estos últimos 12 meses. En mi caso puedo decir que, sin haber visitado grandes exposiciones ni nada que me haya dejado especialmente patidifusa, destaco de 2009 El Efecto Souvenir en el DHUB, mi visita relámpago al Guggenheim de Bilbao y el descubrimiento de Albert Vidal.

Cuáles son vuestros destacados del año? Deseos artísticos para 2010?

Mientras vosotros os lo pensáis yo me voy volando a Londres, a ver si cae la primera expo del 2010. Prometo volver pronto :-)

Feliz entrada y salida de año!!

jueves, 3 de diciembre de 2009

Invierno 09/10

Como ya hiciera con la temporada de verano, hoy toca sacar la agenda para apuntar qué se puede ver en Barcelona... y hasta cuándo. Sabéis de sobra que soy aficionada a las visitas de última hora, pero por lo menos esta vez tenemos algunos días festivos en los que escaparnos a desconectar de tanto consumismo. Pongámonos manos a la obra porque esta vez hay mucho que ver!

Empezamos con la exposición Forma y Color de la Galería N2, que nos promete un rato de evasión al rodearnos de esculturas de artistas jóvenes donde priman el color y la alegría en variedad de estilos y materiales. Hasta el 12 de enero.


MasArt Galery nos trae La Liberación Cómica, exposición en la que David Armengol nos propone reflexionar sobre el concepto de liberación cómica, acuñado por Eloy Fernández-Porta en su libro Afterpop que define «la creencia ciega en aquello que se realiza o se dice a sabiendas de su inminente fracaso, su inutilidad práctica o absoluta imposibilidad». Según David Armengol la exposición «gira en torno a este concepto, a la idea de la inestabilidad y el sinsentido inicial que se aleja de la clásica justificación y explicación de las obras». Como ex-alumna de Fernández-Porta y mini-fan de Armengol, no puedo perdérmela. Hasta el 8 de enero.



Galderich me recomienda De Rusia a la URSS: Grafismo y Revolución, que expone la galería A34. La idea es evidenciar la relación de los grandes movimientos rusos de finales del siglo XIX y principios del XX con la revolución gráfica que vivió supeditada a la socialista. Para más información visitad su blog, ha hecho una crítica buenísima. Yo me conformo con robarle una foto y apuntarme en la agenda que podré verla hasta el 31 de diciembre.


Pecado mortal no haberme pasado todavía pero HAY que ir a ver la exposición La Anarquía del Silencio: John Cage y el arte experimental del MACBA. Además de un espectacular programa de actividades paralelas (el concierto de Margaret Leng Tan fue simplemente extraordinario) la exposición cuenta con numerosas críticas positivas por parte de autoridades en el sector como Anna María Guasch, por citar a alguien "legible". Propongo esta exposición para aquellos que necesitemos un milagro dickensiano que nos haga recuperar la fe en las exposiciones del MACBA. Hasta el 10 de enero.


Otro de los caramelitos de esta temporada es Cerdà y la Barcelona del Futuro. Realidad vs. proyecto, del CCCB. No se vosotros, pero desde que leí La Ciudad de los Prodigios vivo en un asombro permanente ante el Ensanche de la ciudad condal y esta muestra propone un recorrido por su historia y una «inmersión dentro de la realidad actual» que nos ayude a pensar su futuro. Una reflexión entorno a una gran joya sobre la que normalmente no reflexionamos. Hasta el 28 de febrero.


El MNAC por su parte parece haber tirado la casa por la ventana con su Invitados de Honor, la exposición que celebra el 75 aniversario del museo. Por lo pronto parece que, además de haber traído una serie de obras de arte catalán de manera temporal al museo, poco más se ha hecho. De las informaciones que nos facilita el MNAC se extrae más bien poca cosa. Nos cuentan que «la muestra permite hacer un recorrido por la historia del arte catalán desde la Edad Media hasta el siglo XX a partir de piezas de gran calidad artística del románico, del gótico, del Renacimiento, del barroco, del siglo XIX y de los tres primeros decenios del siglo XX» y que «la exposición permite el retorno temporal a Cataluña de piezas muy relevantes que, por diversos motivos, se encuentran actualmente fuera de nuestras fronteras». Vamos, lo que vendría siendo el MNAC de toda la vida. En fin, propongo ir a verla aunque sea para criticarla y, de paso, ver en vivo El Gran Profeta de Pablo Gargallo. Hasta el 11 de abril.


Cambio radicalmente de tercio para hablar de lo que podemos ver en el Espai d'Arts Roca Umbert de Granollers, la exposición Art Lovers. Algunas controversias entorno a la topografía del arte. Para hacerlo breve (ya se han extendido aquí) os diré que estudiantes de BBAA de la Universidad de Barcelona y alumnos de un instituto de Granollers han consultado a varios vecinos elegidos prácticamente al azar sobre qué objetos tenían en casa que consideraran obras de arte. Además de exponer, por supuesto, dichos objetos, cuentan con entrevistas a los orgullosos dueños, valoraciones sobre los objetos en cuestión y actividades complementarias que completen la reflexión artística (casi filosófica) que nos plantean. Imprescindible, diría yo. Y visitable hasta el 30 de enero.


Cosmética Dogmática de CaixaFórum propone la mirada del artista Luis Gordillo sobre las obras del fondo de arte de la Fundación. No habiendo ido a ninguna de las exposiciones del ciclo, esta vez me interesa ver qué tiene que decir el artista y, más importante, cómo. Más de uno y una me la han recomendado y tenemos tiempo de verla hasta el 11 de abril.


Anthony Gayton expone en Mito Gallery Behold the Man, una muestra que nos acerca su visión de los cuentos de hadas y su intento de hacer de la fotografía algo menos "real": «la belleza de la fotografía yace en su habilidad de sorprender, de contradecirse a si misma, de desafiar la percepción de lo real e inventar nuevas verdades a través de mentiras convincentes», dice Gayton. Hasta el 14 de enero.


Un artista al que me propongo descubrir es Frantisek Kupka en la exposición homónima que nos trae la Fundació Joan Miró, checo afincado en Francia que parece ser de los pocos que fueron a su aire durante la época de las primeras vanguardias. Hasta el 24 de enero.


Finalmente, y a esta le tengo ganas desde hace tiempo, La Virreina nos ofrece Sojorn Íntim (que viene a ser algo así como una permanencia íntima), que cuenta con una serie de fotografías de Frédéric Nauczyciel en las que «unos personajes, minuciosamente dirigidos, interpretan una función para conseguir una finalidad: situar al espectador frente a la representación de una realidad aparentemente ajena, aunque íntimamente relacionada con su modo de ser, su forma de pensar, su modo de entender el mundo». Para los que quieran un rato de reflexión. Hasta el 14 de febrero.


Bueno, no os quejaréis. Con esto tenéis para los findes de los próximos dos meses por lo menos. Como siempre (yo no pierdo la esperanza), pasad por aquí y dejadme unas líneas contándome qué os han parecido las exposiciones, si es que os animáis a ver alguna. Y, en todo caso, si no os animáis, contadme por qué. Soy cotilla, qué le voy a hacer!

lunes, 23 de noviembre de 2009

Picasso, fotógrafo de Horta

Desde que tengo mi carnet del Museo Picasso parece que paso bastante tiempo por ahí, aunque a veces siga quedándome con las ganas de asistir a más de una actividad por falta de plazas y/o publicidad (anticipada, se entiende).

Este fin de semana he aprovechado el repaso rápido que quería darle a Picasso y la estampa erótica japonesa, antes de la conferencia que darán este miércoles sus comisarios, para echarle un ojo a la pequeña exposición fotográfica que han organizado en colaboración con el Centre Picasso d'Horta, Picasso, fotógrafo de Horta. Instantáneas del Cubismo, 1909. Una de esas exposiciones de las que esperas muy poquito pero de las que sales con mucho, y sobre todo con ganas de más.




La idea es bastante simple: en el marco del centenario de la segunda visita de Picasso a Horta, se han reunido las fotografías que tomó el pintor durante su estancia en el sur de Tarragona. Algunas de ellas son de su compañera sentimental del momento, Fernande Olivier; otras de las gentes del pueblo (que se vestían primorosamente para la ocasión), otras de su estudio, otras de diferentes paisajes del pueblo. Cada una de ellas (una veintena en total) es una pequeña joya, no solo porque «la muestra hace evidente el uso que Picasso hacía de la fotografía como herramienta de trabajo artístico, que es el origen de las grandes obras cubistas de aquel año» sino porque la exposición es realmente didáctica y ofrece información concisa de diversa índole.




En las fotos podéis ver cómo cada una de las reproducciones viene acompañada de un texto en el que se nos explica qué aparece en la imagen, por qué motivo, qué repercusión tuvo en la vida y obra de Picasso e incluso si él o Fernande se habían referido a ella en alguna carta o escrito.

Para mí destacan las imágenes del taller donde trabajó Picasso durante su estancia en Horta, aunque solo sea porque a uno casi le da la impresión de estarse paseando por allí (y, como no, porque marea bastante imaginarse el valor de lo que había allí dentro), pero principalmente me sorprendieron las fotografías de paisajes, evidente antesala de alguno de mis cuadros favoritos: soy yo la única que pensaba que Picasso hacía una interpretación cubista de la realidad? Es alucinante ver cómo es algo mucho más cercado a la creación de una realidad cubista.



Finalmente, la exposición es de acceso libre, cosa que significa que puede uno invertir su dinero en el catálogo y, más importante, que no hay excusa para no pasarse por allí!


Nota en la escala M de exposiciones: 8 sobre 10

martes, 3 de noviembre de 2009

Modernologías

Son varios ya los lectores y no tan lectores que me han pedido mi opinión sobre la nueva exposición del MACBA Modernologías: Artistas contemporáneos investigan la modernidad y el modernismo. A todos ellos, siento el retraso! Pero finalmente, aquí la tenéis.


El MACBA nos propone con esta exposición una reflexión sobre la modernidad, que ellos plantean como un movimiento de carácter principalmente sociopolítico que exigió a los artistas no sólo que «describieran la vida moderna de una forma adecuada, [...] con el objetivo de reflejar el utópico potencial de la modernidad, pero también las vertientes destructiva y regresiva de la revolución y la agitación».


Aclaremos que la modernidad de la que nos hablan es aquella que se inicia a finales del siglo XIX y que termina con la llegada de la posmodernidad, a lo largo del último tercio del siglo XX -modernidad en el sentido más amplio del término y en la que se incluye el modernismo al que se refieren en el título de la exposición.


La exposición nos plantea que, pasadas algunas décadas, otros se han comprometido de nuevo con un pensamiento reaccionario a nivel social y político, de modo que «una joven generación de artistas [plasma], cada vez más, en sus obras el legado y las promesas de la modernidad y el modernismo, incluso el fracaso de la utopía, [buscando] posibles formas de autorrealización». A partir de esto, el propósito del MACBA es hablar de la investigación artística y discutir, en base a obras concretas que tratan las temáticas centrales de la modernidad, los límites de ésta y del modernismo, revelando nuevas interpretaciones nacidas en el momento presente y la perspectiva de los artistas sobre antiguas problemáticas (la producción del espacio, la creación de lenguajes universales y las políticas de display) –siempre de manera paradójica, puesto que hoy conocemos el fracaso de éstas.


En sus propias palabras, no promueven un «nuevo formalismo» ni una «vuelta a la abstracción» ni la «revelación de modernismos desconocidos», por lo que debemos entender la exposición como un paseo por distintos ámbitos de reinterpretación de la modernidad.


Hasta aquí lo que el MACBA nos dice, desde hace unos días, sobre la exposición. Aclaro en especial este punto porque, en el momento de la inauguración, ni la reseña en la web ni la nota de prensa eran tan explícitas ni explicativas, de modo que, por mucho que el espectador intentara preparase, llegaba a la exposición bastante a ciegas. Con todo, parece que el inconveniente está resuelto ya.


Creo que el mayor problema de Modernologías reside en que, más allá de la cantidad de información que uno haya podido obtener antes de llegar a las puertas del museo, una vez allí no hay un hilo que lo guíe a través de la exposición. La gran dispersión por salas y plantas distintas no ayuda, sin duda, a ubicarse, y se echan de menos los clásicos paneles que dan información de cada uno de los distintos ámbitos expositivos (por sugerir la solución más sencilla).


Pese a que se han organizado una serie de conferencias y mesas redondas en las que, aparentemente, se ha discutido el tópico a tratar, por lo que yo he podido ver, el público asistente era, en su mayoría, personal del MACBA.


Esto me hace preguntarme a quién va dirigida realmente esta exposición: si bien es cierto que el arte contemporáneo no es de fácil acceso, me gusta pensar que el principal cometido de un museo de arte contemporáneo es precisamente hacerlo comprensible a todo tipo de público. Desafortunadamente la impresión que me da es que el MACBA, más que ampliar el círculo, cada vez lo limita más.


Germano Celant nos contaba ayer, precisamente en una conferencia en el MACBA, que esto es terrorismo cultural. Y pese al nombre tan exagerado que eligió, su idea de que el curador no debe dirigirse solo a los que saben sino a todos, incluidos aquellos que no saben nada, tomó un significado mucho más fuerte entre esas paredes.


En fin, espero haber echado una mano a quienes no sabían qué esperar cuando esperaban en la puerta del MACBA y allanado un poco el camino para los que todavía no hayáis ido a ver Modernologías. Como siempre, sabéis que mis valoraciones sobre la escala M de exposiciones son totalmente subjetivas y deliberadas, así que no os sorprendáis si esta vez no encontráis una gran nota. Con todo, espero que los que la hayáis visto/vayáis a ver os dejéis caer por aquí para dejar constancia de vuestras opiniones!



Nota en el escala M de exposiciones: 5 sobre 10.


UPDATE:

Para los que me preguntabais sobre las recomendaciones una vez dentro de la exposición, ahí va mi lista de must-see's:

- Martha Rosler, How do we know what home looks like

- John Knight, Mirror

- Louise Lawler, Well Being


Recomiendo, en todo caso, una visita al blog Centre for the Aesthetic Revolution, donde encontraréis una buena colección de imágenes de la exposición.

Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...